Los hongos chilenos secos de 250 gramos, como los de pino, se caracterizan por tener un sabor intenso y terroso con un aroma ahumado, un alto contenido de proteínas y fibra, y ser ricos en vitaminas y minerales. Su preparación común es hidratarlos en agua caliente y se pueden usar en guisos, sopas, risottos, ensaladas, woks o rellenos.
Características principales
Sabor y aroma: Intenso, terroso y con notas ahumadas.
Nutrición: Son una buena fuente de proteínas y fibra, lo que favorece la saciedad y la salud intestinal. También aportan vitaminas (como la D) y minerales (como el calcio).
Bajos en sodio: Son una opción saludable para quienes cuidan su ingesta de sal.
Larga conservación: Su proceso de secado permite que se conserven por mucho más tiempo que los hongos frescos.
Usos y preparación
Hidratación: Se rehidratan en unos 20 a 25 minutos sumergiéndolos en agua caliente, caldo o incluso té.
Aplicaciones: Una vez hidratados, pueden agregarse a una gran variedad de platos: