Las frutillas deshidratadas, comúnmente presentadas en un paquete de 500 gramos, conservan gran parte de los nutrientes de la fruta fresca, con una mayor concentración de sabor y azúcar. La textura puede variar, desde trozos masticables hasta liofilizadas, que son más crujientes.
Características nutricionales
Al ser un alimento concentrado, la frutilla deshidratada tiene un mayor aporte calórico y de azúcar que la versión fresca, aunque sigue siendo una fuente de vitaminas y minerales.
Aporte energético: Debido a la deshidratación, su contenido de azúcar se concentra, lo que la convierte en una fuente rápida de energía.
Antioxidantes: Son ricas en antioxidantes como la vitamina C, betacarotenos y vitamina E, que ayudan a proteger las células del envejecimiento.
Fibra: Contienen una buena cantidad de fibra, lo que favorece la digestión y la salud intestinal.
Minerales: Aportan minerales esenciales como potasio, hierro, calcio y fósforo.
Formas y textura
Según el proceso de deshidratación, las frutillas pueden encontrarse en diferentes presentaciones:
En cubos: Son trozos de frutilla deshidratada, a menudo sin gluten, ideales para añadir a cereales, yogures o como ingrediente en repostería.
Enteras: Son frutillas completas o en rodajas, con una textura suave y un sabor dulce más intenso.
Liofilizadas: Estas frutillas conservan mejor su forma original y tienen una textura crujiente. El proceso de liofilización ayuda a mantener el sabor y valor nutricional.
Usos culinarios
Las frutillas deshidratadas son muy versátiles en la cocina:
Snack saludable: Pueden consumirse directamente como una alternativa a los dulces.
Ingredientes de repostería: Se usan para dar sabor y decorar pasteles, muffins, galletas y helados.
Complemento para el desayuno: Funcionan como un excelente topping para yogures, cereales y granolas.
Añadido a bebidas: Se pueden mezclar en batidos, tés o infusiones para darles sabor a fruta.
Mezclas energéticas: Son un ingrediente común en las mezclas de frutos secos y semillas para deportistas.
Platos salados: Pueden dar un toque dulce y especial a ensaladas o tablas de quesos.