Las semillas de chía, que se encuentran comúnmente en paquetes de 250 gramos, son una fuente rica en fibra, antioxidantes, ácidos grasos omega-3 y proteínas. Son diminutas y de color negro, marrón o blanco. Cuando se hidratan, forman un gel mucilaginoso que aumenta su volumen y puede prolongar la sensación de saciedad.
Características nutricionales
Fibra: Las semillas de chía tienen un alto contenido de fibra soluble e insoluble, lo que beneficia la salud digestiva y la microbiota intestinal. La fibra también puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Ácidos grasos omega-3: Son una de las fuentes vegetales más ricas en ácidos grasos omega-3, específicamente ácido alfalinolénico (ALA). Estos son beneficiosos para la salud cardiovascular y cerebral.
Proteínas: Contienen un alto valor biológico de proteínas, con la mayoría de los aminoácidos esenciales. Esto las convierte en una excelente opción para vegetarianos y veganos.
Minerales: Aportan una cantidad significativa de minerales esenciales para la salud ósea, como calcio, fósforo y magnesio.
Antioxidantes: Poseen antioxidantes que ayudan a proteger el cuerpo contra el envejecimiento celular y el estrés oxidativo.
Usos y preparación
Hidratación: Es fundamental hidratar las semillas antes de consumirlas, especialmente para personas con sensibilidades gastrointestinales. Se pueden remojar en agua, yogur o batidos.
Espesante natural: Al mezclarse con líquidos, las semillas de chía forman un gel. Esta propiedad permite utilizarlas como espesante en recetas de panes, galletas, yogures, postres o para preparar un pudín de chía.
Versatilidad: Su sabor neutro les permite combinarse fácilmente con otros alimentos, ya sean dulces o salados.
Consideraciones
Dosis recomendada: Debido a su alto contenido de fibra, se aconseja consumir cantidades moderadas, como 30 gramos (alrededor de 3 cucharadas) al día para evitar efectos secundarios como gases o hinchazón.
Efecto saciante: Por su capacidad para absorber líquidos y expandirse, contribuyen a la sensación de saciedad, lo que puede ayudar en el control del peso.