Las castañas de cajú tostadas y saladas son un fruto seco muy popular, apreciado por su sabor y textura crujiente. Un paquete de 100 g ofrece un snack energético y nutritivo.
Características principales
Sabor y textura: Tienen un sabor distintivo que es una combinación de dulce y salado, con un agradable toque mantecoso. El proceso de tostado les da una textura crujiente.
Ingredientes: Generalmente, la lista de ingredientes es muy simple: castañas de cajú, sal y a veces un poco de aceite (como aceite de girasol) para el tostado.
Forma y calidad: Se caracterizan por su forma curva y su color dorado-cremoso. La calidad puede variar según el tamaño y la uniformidad de las piezas.
Versatilidad culinaria: Aunque son un snack delicioso por sí solas, también pueden usarse en una variedad de recetas. Combinan bien con otros frutos secos en una picada, se añaden a ensaladas para dar un toque crocante o se incorporan en preparaciones de pasta y postres.
Las castañas de cajú son una fuente de energía concentrada y rica en nutrientes.
Alto valor energético: Son ricas en calorías, lo que las hace una excelente fuente de energía.
Grasas saludables: Contienen grasas monoinsaturadas y omega-3, que contribuyen a una buena salud cardiovascular.
Minerales y vitaminas: Aportan minerales esenciales como magnesio, cobre, zinc y hierro, además de vitaminas del complejo B, que son importantes para el sistema nervioso y la producción de energía.
Antioxidantes: Ofrecen propiedades antioxidantes que combaten los radicales libres.
Proteínas: Son una buena fuente de proteínas de origen vegetal.
Sin gluten: Muchas marcas ofrecen versiones sin TACC (Trigo, Avena, Cebada y Centeno), aptas para celíacos.
Consideraciones al consumirlas
Contenido de sodio: Debido a la sal, las castañas de cajú saladas tienen un contenido de sodio más elevado que las versiones sin sal. Se recomienda un consumo moderado, especialmente si se controla la ingesta de sodio.
Porciones: Como snack, se sugiere consumir porciones pequeñas (alrededor de 30 g) por día, ya que son muy calóricas.
Almacenamiento: Para mantener su frescura y textura crujiente, se deben guardar en un lugar fresco y seco.