100 g de avellanas: Características y valor nutricional
Una porción de 100 gramos de avellanas contiene una alta densidad de nutrientes, incluyendo grasas saludables, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Son un alimento energético y saludable que beneficia la salud cardiovascular y digestiva.
Valor nutricional (por 100 g)
El valor nutricional de las avellanas por cada 100 g es el siguiente, según la información de varias fuentes:
Energía: Aproximadamente 646–650 kcal (2685 kJ).
Grasa total: Alrededor de 62–63.5 g, principalmente grasas monoinsaturadas saludables para el corazón.
Proteínas: Aproximadamente 14–15 g.
Fibra dietética: Aproximadamente 9.4–11 g.
Hidratos de carbono: Alrededor de 6–18 g, de los cuales una pequeña parte son azúcares.
Vitamina E: Las avellanas son una excelente fuente de vitamina E, un antioxidante poderoso.
Minerales: Incluyen magnesio, calcio, hierro y potasio.
Beneficios para la salud
El consumo regular de avellanas, como parte de una dieta equilibrada, ofrece los siguientes beneficios:
Salud cardiovascular: Sus grasas saludables, antioxidantes y propiedades antiinflamatorias ayudan a proteger el corazón. Contribuyen a reducir el colesterol LDL ("malo") y a aumentar el colesterol HDL ("bueno").
Salud cerebral: La vitamina E y otros antioxidantes pueden ayudar a prevenir el deterioro cognitivo.
Salud digestiva: La fibra dietética apoya la digestión y promueve una sensación de saciedad, lo que puede ser útil en el control de peso.
Efecto antioxidante: La vitamina E combate los radicales libres, protegiendo las células del daño oxidativo y favoreciendo la salud de la piel.
Mejora del sueño: El magnesio y los triptófanos que contienen pueden ayudar a conciliar el sueño.
Uso culinario
Las avellanas son muy versátiles en la cocina y pueden consumirse de diferentes maneras:
Como aperitivo: Pueden consumirse solas, crudas o tostadas.
En repostería: Se utilizan enteras, molidas o trituradas en galletas, pasteles, chocolates y helados.
En ensaladas: Pueden espolvorearse sobre ensaladas para añadir un toque crujiente y nutritivo.
En cremas y mantequillas: Se pueden procesar para crear cremas de avellana caseras, ideales para untar o como ingrediente en otras recetas.